martes, 10 de febrero de 2015

ALEGORÍA DE UN SOBREVIVIENTE




Soy solo despojos; un oscuro aleteo de la casualidad. Un montón de ausencias en la cronología y su vorágine que desfalleciendo vive sin el alivio de una silente bandera de paz... 
Casi un aborto despreciado de todas las luces, de todas las auroras y los amaneceres plácidos, de todas las emociones primigenias, pasionarias.

Un remolino de crueldad con descendencia genérica me ha dejado desnudo, desalojado del paraíso, vomitándome en lo duro del mundo, como leproso sin vuelta. Como ciego sin brújula en camino incierto.

Confundido por el tic tac verdugo, incapaz de atinar a otro movimiento que sea diferente al dejar pasar, dejar hacer, incapaz de saborear la ternura o la fantasía del amor, casi inválido para  sentirme dueño, me entrego al lacerante aullido fantasmagórico surgido desde dentro, desde la mente y sus imágenes, sus voces tortuosas.
 Entre los rincones tapizados de palabras necias salen raudos los peores recuerdos que acusan y juzgan sentenciando. La cruz pesa, la coraza de músculos y huesos pesa doblemente. Pero envenena el frío cítrico detrás del viento que entre réquiem y responso me acompañan con su silueta de mortaja un paso adelante siempre, a donde quiera irme.
No hay salida del ocaso que termina en la oscuridad.
¿Alguien escapa de este cerco ancestral pegado como sombra al hombre?

Ni un portal de sapiencia, ni una mueca del conocimiento, o una ironía de la ciencia que venga al rescate del alma cuando se vuelve desaliento, cuando nada la sacia, cuando nada entusiasma.
Ni una mágica palabra que saque la mira unidireccional del propósito nefasto (…)

No confundas humano, la borrachera con algarabía, libertinaje con escape; el cambiar con abandonarse sin norte, el acelerar etapas con ver tu rosa cultivada marchitarse a destiempo. Si el corazón se pierde, se pierde el cielo. Es mucho el riesgo de lo que no se conoce ni se calcula. Y el infierno ya se conoce.

El miedo viene subido en su aullido, con pies de hierro, tronando rodillas, castañeteando huesos, desorbitando globos oculares, destrozando corazones con su tinte asesino y se devora la médula de la especie superior.Tal vez, más allá del bosque circunscrito…algo…entre lo real y lo cuerdo dibuje caminos nuevos bajo la luz.
 
Ana Salas                                 

ESPIRITU DE ARENA


A manos llenas de arena y horizonte
Junto desde la playa los restos náufragos,
de un marchito y lúdico romance.
En el agua se va su huella pálida y desvanecida,
plateando entre las espumas de fantasías
de algarabías efímeras. Espumas de la orilla.
Furioso espíritu marino se encrespa. Furia de heridas.
Se acrecienta con las olas. Se aquieta en la lejanía.
Solo pienso en escapar,
como el pez huye de la red.
Es triste no querer, pero querer lastima!

AS.

Estrellas en el corazón


Si la casualidad existe
entonces no es problema
haberme encontrado con tu mirada,
con tu sonrisa espontánea y sin esquemas.
Un tropiezo fue suficiente
para que se quedara tu imagen cercana,
casi tocando, mi mano.
Casi posado en mi sombra.
Por un instante mi mente,
abandonó mis tareas.
Y mis papeles se volvieron ráfagas
escurriendo su tinta en un lugar intemporal.
¡Me quedé tan sola!
Me perdí en la espesura reflexiva de la vida
sus enseñanzas, sus conocimientos.
Caí en cuenta que:
no encontré mis sueños, mis azules mariposas.
Solo volví de mi rapto y te encontré tan cerca.
Tan entusiasta y divertido a mi lado,
que se te acabaron las palabras.
Más no eran necesarias.
Lo decía todo tu mirada.
El cielo es azul en otoño,
y en el corazón brillan estrellas de gala.
A.S.

lunes, 9 de febrero de 2015

Amar es darte un lugar en mi corazón para que te quedes como padre, madre, hermano, hijo, amigo y saber que en el tuyo hay un lugar para mí. Dijo el Principito


    La obra

Solo soy mi propia historia inconclusa

arrumbada entre las virtuales hojas,

corriendo detrás de azules mariposas

que me dejan su vida breve

pero maravillosa y sustantiva.

Busqué la libertad 

y solo hallé el relámpago fugaz

de salir de la oscuridad

y de la lejana hondura propia.

Es extraño el murmullo

de la historia.

Y aún no encuentro la verdad

tan vislumbrada !



A.S.